Mi compañera y amiga Ana María Camacho, experta en Instagram subió a su feed de noticias, bajo la frase siguiente: “Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer nada encuentra una excusa” (Proverbio árabe), habla del síndrome del impostor. Tema interesante donde los haya, y que creo que de alguna manera todas hemos sufrido en algún momento “¿Quién soy yo para “hablar, enseñar, explicar” ésto?”

Ella en su Instagram, comenta que por fin se ha hecho amiga de su “síndrome del impostor”,  y nos explica cómo lo ha conseguido. Al final nos pregunta cómo afrontamos nosotros este “miedo”. Como lectora asidua a su interesante feed, le dejé un comentario, pero mientras escribía pensaba en la muchas cosas que me gustaría hablar sobre este tema y decidí escribir un post en mi blog inspirado en su entrada, porque creo que es un tema del que se tiene que hablar abiertamente y que nos hará bien reflexionarlo, ver que más personas lo sienten y verbalizarlo, para tomar consciencia y superarlo.

¿Qué es el síndrome del impostor?

El síndrome del impostor, según la wikipedia se define como el malestar emocional asociado al sentimiento de no merecer la posición que se ocupa a nivel laboral, académico, o social. Quizás hayas oído hablar mucho sobre el merecimiento, y tiene que ver mucho con ésto también.

Creer que no estás a la altura, o tener la sensación de que no somos suficientemente buenos, competentes o capaces.

Ocurre que a veces, tras terminar nuestros estudios obligatorios elegimos una profesión y luego con el tiempo, nos reubicamos en otra, por necesidad o por pasión. Sentimos que queremos hacer otra cosa que nos apasiona y sin embargo, empezamos a oir “una vocecita interior” que no nos deja tranquila, pensando que estamos invadiendo otras profesiones que no nos competen. ¿Quizás porque no tenemos “un título que lo acredite”? ¿Quizás porque no fue nuestra primera opción? ¿Quizás porque otros nos llevan la delantera?

Y sin embargo,  ¿quién se atreve a señalar a nadie en un mundo donde la reinvención está a la orden del día?

Desde luego, yo me he topado con alguna que otra persona que te acusa de “vender lo que no eres”, pero gracias a estas personas me he superado a mi misma y me he convertido en realmente la persona que quiero ser, para ofrecer lo que sí soy y lo que sí sé. 

¿Qué características suele tener una empresaria con el síndrome de la impostora?

  • Has crecido con padres muy exigentes o profesores muy disciplinados que querían tus tareas de forma impoluta. Así es probable que te hayas creído que tu trabajo nunca ha sido lo suficientemente perfecto.
  • Puede que te creas que no vales porque has cambiado de trabajo o especialización y otros te llevan la delantera.
  • En algunas ocasiones has podido sentir que eres diferente y lo hayas asociado a creer que eres menos.
  • Seguramente eres una persona muy exigente contigo misma y en alguna ocasión te hayas puesto objetivos casi imposibles de conseguir.

 

¿Cómo he lidado yo con el síndrome del impostor o sindrome de la impostora?

Yo por ejemplo. Si llegas a esta web verás que enseño SEO, pero no estudié como primera opción Marketing o Informática o Dirección de Empresa. Sino que me formé como Pedagoga. Todo el mundo espera que una pedagoga enseñe en un instituto y sea la orientadora de un centro escolar. Yo me enamoré del marketing digital cuando conocí a Google, ya estudiando en la carrera allá por el año 2000, pero no fue hasta más tarde, cuando elegí ser la orientadora de empresarias que perdidas en Google, quieren encontrar su camino y ser visibles para que sus potenciales clientes las encuentren, utilizando estrategias de atracción y conversión de visitas. Por tanto, soy también SEO.  Ahora sé, que soy ambas cosas y por eso me he autollamado “PedagoSeo”. Ese es mi valor añadido al mundo Seo. Y ya no me siento una impostora. Además que mis métodos dan resultados por lo que afianzo mi saber hacer y mi nueva profesión.

En este post de hoy, reflexivo y personal, te cuento qué he hecho yo para “lidiar con el síndrome de la impostora” por si te sirve de ayuda y si quieres puedes hablarlo conmigo en los comentarios, o por privado.

Veremos ahora varios tips o consejos que me han funcionado para superar el síndrome del impostor. 

Trabaja tu propio autoconocimiento para vencer el síndrome del impostor.

Tus capacidades, tus cualidades e incluso tus defectos. Ser honesta contigo misma tanto para lo bueno, como para lo no tanto. Has de ser consciente de lo que eres hasta el punto que sepas explicarle a los demás lo que sí y lo que no quieres hacer.

Aprende lo que necesites

Aprende, y experimenta y consigue tú lo que quieres mostrar a los demás. Sí tú eres capaz de conseguirlo, los demás también podrán. Así tendrás más datos sobre: quién lo podrá conseguir, en qué circunstancias, cuándo, cómo, por qué, qué podrán hacer cuando tropiecen con estos obstáculos y qué no. Ésto te ayudará a vivir el proceso de tus posibles clientes y te sentirás más capaz de explicarles con tranquilidad y transparencia cómo lidiaste tú con ello.

Dí la verdad: no estás para impresionar a nadie, sino para ayudar.

Olvídate de la sensación de ser “descubierta”. En un mundo digital como el nuestro todo el mundo puede saber a un click sobre el otro. No es cuestión de impresionar ni con números ni con trabajos extraordinarios. Cada cual ha tenido una historia que le ha llevado a estar donde está hoy, por unas circunstancias con un aprendizaje en concreto y eso, es lo que le hace única para contar y explicar, para enseñar lo que sabe. Y lo que tú sabes puede ayudar a muchas personas a avanzar más rápido, porque de tus errores otros pueden aprender.

Mejor hecho que perfecto.

Tendemos a quedarnos inmóviles, pensando que no somos “suficientemente buenos”. Olvídate de la perfección porque no existe. Eso solo lo ves tú, dentro de tu cabeza. Pero no es real. Lo que sí tienes que procurar es dar todo cuanto esté en tu mano, lo mejor que sepas, lo mejor que puedas en cada ocasión que tengas, pero sin pretender alcanzar la perfección. Ve haciendo y ve mejorando mientras haces.

Di adiós al miedo a equivocarte y di adiós al síndrome del impostor.

Dice un refrán “Equivocarse es de sabios” ¿Crees que es algo absurdo? Pues no, no lo es. Es una frase muy positiva y llena de sentido. El error te enseña dos veces más que un algo bien hecho, por tanto te hará más sabio y podrás ayudar más. Prueba cosas nuevas y experimenta. Si te equivocas, valora, corrige y aprende. Estoy segura que podrás enseñar muchas cosas nuevas a partir de esta “caida”.

Acepta los elogios, cumplidos y agradecimientos.

Siéntete agradecida por recibirlos, porque cuando alguien te los da es porque lo siente de verdad. Muéstrale tu cercanía en ese momento y simplemente di “gracias”. Que estos elogios te sirvan de impulso para creer más en ti, en tus capacidades y en ser “la mejor versión de ti misma” cada día. No utilices más en tu lenguaje la expresión “ha sido suerte” y cámbiala por ” he hecho X acción para conseguirlo”.

Disfruta de los logros conseguidos.

Por pequeños que sean, por minúsculos que te parezcan. Son tus logros, cuentan tu historia, y si no los valoras tú que sabes la de horas que has echado o el esfuerzo que has invertido, nadie lo hará. No esperes a que los demás “te reconozcan” nada. Sé tú y valora tú lo que has conseguido.

Dejar de compararme con los otros.

Sí, siempre va a haber alguien que sepa más que tú. Lejos de ser algo negativo, piénsalo como algo positivo ¡Siempre va a haber alguien de quien aprender cosas nuevas! ¡Qué interesante, ¿no te parece?! En lugar de compararte y sentirlo como amenaza, colabora y siente que formas parte de un mismo equipo. Mientras más se hable del tema que tú enseñas, más familiarizados estarán tus potenciales clientes y más ganas de aprender tendrán.

Céntrate en aportar valor.

Olvídate de la “competencia”, ayudar a tus clientes es tu objetivo. Por tanto, pon el foco en ellos, en darles lo mejor y que logren sus objetivos.

Busca una persona o grupo de personas que te ayuden a sentirte segura.

Hablar de lo que te pasa es más común de lo que piensas. Expresarlo te ayuda a hacerte consciente de tus miedos, seguro que un grupo que esté pasando por lo mismo que tú u otra persona que ya lo haya vivido, te puede aconsejar qué hacer para superarlo de una manera eficaz.

Lee libros que te ayuden a mejorar tu conocimiento sobre tu especialidad o sobre cómo mejorar procesos.

En esta web tienes una sección dedicada a libros que me leído, llamada “Libroemprende” y que pueden ayudarte a mejorar no solo tu marketing digital, sino también mejorarán tu seguridad a la hora de mostrarte como experta en tu sector.

Ahora es tu turno

¿Me dejas un comentario y llenamos este post de experiencias positivas de cómo lidiar con el síndrome del impostor”? También puedes comentarnos qué es lo que crees que te sucede y cómo te puedo ayudar.  Cuento con la colaboración de expertas en el sector de la psicología y las emociones que te ayudarán a caminar segura y decidida 😉

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Hola, soy Carmen la directora y PedagoSeo de Soy Visible Online.Ayudo a empresarias del desarrollo personal a hacer visible su negocio en Google para que atraigan a potenciales clientes desde su web.
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